Viviendo su 5o. día en la Casa del Padre
julio 15, 2016
Mensaje del Asesor (octubre)
octubre 22, 2016
Show all

¡Les saludo con cariño mis queridos hermanos cursillistas!

A pocos días del Plenario Nacional en Guadalajara, y de completar uno de nuestros objetivos, por lo menos en su etapa inicial, el Poscursillo, me da gusto estar de nuevo en contacto con ustedes.

Quisiera seguir compartiendo el tema de los alejados con ustedes ya que Ideas Fundamentales 3, nos invita a considerarlos con preferencia en nuestra tarea apostólica (cfr. IF 3, n. 100).

Mi acercamiento a los alejados (les invito a escribir las historias que han tenido al entrar en contacto con una persona alejada de la Iglesia) y sacar algunas orientaciones que nos preparen a la Nueva Evangelización. Los nombres reales han sido cambiados para proteger la identidad de las personas.

La vez pasada les conté de un primo político, Fernando, que participa muy escasamente en la Iglesia, concretamente, va a Misa cuando sus hijos se gradúan o reciben algún sacramento, o cuando la sociedad a la que pertenece lo invita. Es una persona íntegra y responsable con su esposa y su familia. Un conversador muy ameno e inteligente. Cuando he tenido la oportunidad de compartir con él en la comida, me he dado cuenta que tiene un punto de vista muy crítico respecto a la vida de la Iglesia, sus dudas respecto a la doctrina, etc., pero suele manifestarlas oportunamente y con mucho respeto. En una ocasión estábamos en la mesa con otras personas que criticaban fieramente a la Iglesia, y él les preguntó: “¿son cristianos católicos?”, y contestaron que sí; entonces él les respondió que sí tenían tantas quejas contra la Iglesia, por qué no la dejaban. Lo más curioso es que estas personas quedaron atónitas con semejante sugerencia.

 

Recogiendo los frutos

Es importante subrayar que es una gran oportunidad convivir con semejantes personas. El arte de convivir con quien no está cerca de la Iglesia no representa una pérdida de tiempo y debería enseñarnos cosas nuevas. Es más, debemos cambiar nuestra mentalidad respecto a estas convivencias. Son una buena oportunidad para convertirnos pastoralmente. Estas personas son en general muy razonables. Ellas podrían suscitar una fe más madura y menos contaminada de supersticiones y creencias irracionales que a menudo aparecen en el seno de la Iglesia.

En este sentido, nos podemos preguntar: ¿en qué sentido la Iglesia le puede ofrecer algo?, ¿en qué sentido hemos de entender su pertenencia a la Iglesia?, ¿qué podemos aprender de ellos?

En el contacto con Fernando, he aprendido una cosa: Las personas alejadas, están alejadas de un cierto aspecto de la Iglesia, y estoy convencido de que sus vidas no están descarriladas necesariamente.

También me hizo ver que muchos que se quejan de la Iglesia, pero no son capaces de alejarse de ella, es porque le tienen un afecto especial al cual no pueden renunciar, y aunque ellos y nosotros debemos hacer algo, lo importante es lo que podemos empezar a hacer nosotros.

 

A nosotros los curas nos llegan personas de todo tipo. En una ocasión se me acercó una mujer que venía bastante dolida, pero con deseos de pedir perdón por su parte. Había estado lejos de la Iglesia durante cinco años. Se alejó porque su hija padecía una especie de posesión demoníaca, y cuando pidió ayuda a su comunidad, a su párroco, no obtuvo respuesta. Se cambió con los cristianos, y ahí si fue atendida. Es más, al cabo de unos años, en un clima de felicidad, decidió casarse con su pareja en esa secta. Después de un par de años la vida de la familia se vio afectada por la chica, aparentemente ya sanada, que huyó con su novio; y por si fuera poco también por su esposo, que la abandonó por otra. La señora lloraba junto a mí, y pensaba que todo eso se debía a su alejamiento de la Iglesia. Yo entre las cosas que pude decirle, fue disculparme porque la Iglesia no había hecho nada por ella.

 

Recogiendo los frutos

El tema de las posesiones demoníacas nos provoca mucho miedo a todos, incluso a nosotros los curas. Por eso debemos de cultivar más nuestra formación para afrontarlas con valentía y prudencia. Un aspecto que no podemos olvidar es el avance en el estudio de las patologías psicológicas que tanta ayuda nos ofrecen, aparte de la oración que hace la Iglesia hace por la sanación de dichas personas. No haber recibido a las personas con sus problemas ha dejado un dolor muy fuerte en los alejados, que sólo el camino de la reconciliación puede sanar, y de preferencia tomando nosotros la iniciativa. Otro aspecto que aprendo en este encuentro con esta mujer, es que su relación matrimonial requería de un acompañamiento que no pudimos brindarle.

Tengo un amigo, Diego, que aunque hizo sus sacramentos en algún momento de su niñez, ha crecido casi autónomamente. Se fue a estudiar música fuera de su ciudad, a Xalapa Veracruz y luego México, y encontró a gente que lo invitó a otras experiencias espirituales, concretamente a aquellas que se relacionan con la New Age. Él cree en la reencarnación, también cree en experimentos sorprendentes como los mensajes del agua, etc. Sus estudios en música le llevaron a la conciencia histórica de que la Iglesia ha dominado la sociedad occidental sino también el mundo de las artes, es decir, no ha dejado crecer en libertad el espíritu humano. Una vez convivimos y estábamos en la playa cuando me preguntó: ¿por qué los cristianos no creemos en la reencarnación? Yo le hice una sencilla argumentación: la seriedad de la vida; la reencarnación postularía que las acciones morales no tienen gran importancia pues todavía hay otra vida después… No lo convencí, pero me llamó la atención como él trató de decirme que nosotros los católicos nos sentimos muy seguros de nuestras ideas.

 

Recogiendo los frutos

La amistad entre Diego y yo no se ha roto. Mantenemos un gusto por la música que nos vincula hondamente y eso nos ayuda a ir con mayor profundidad al sentido de la vida y a nuestros compromisos. De él he aprendido muchas cosas, como a comprender la misericordia que hay en la música de Bach, por ejemplo. Por eso, es necesario descubrir y fomentar aquello que nos vincula a personas que no comparten nuestra fe religiosa. Especialmente en este tiempo de crisis social, y más hondamente de crisis de humanidad que estamos viviendo. Podemos partir de puntos de vista diferentes, pero es necesario preocuparnos por aquellas cosas que hacen injusta la vida, y por lo tanto menos feliz. Diego cree en la grandeza de Cristo aunque lo mira como un maestro espiritual de la humanidad como muchos otros, por eso he visto en esta convicción la oportunidad para darle a conocer más a fondo quién es Jesús para los cristianos. El problema es que si no conocemos suficientemente a Jesús, va a ser muy difícil transmitir algo sustancialmente importante.

Hermano cursillista, te invito a hacer continuamente este ejercicio. Recuerda el momento de encuentro con un alejado y trata de descubrir las enseñanzas que la vida te da en dichos encuentros. Esto nos llevará a la experiencia que comúnmente se ha llamado: conversión pastoral. Y en el MCC estamos necesitados de dicha conversión.

San Francisco de Campeche; Campeche, Septiembre 2016

 J. JOAQUIN LOPEZ AREVALO

ASESOR NACIONAL

 

6 Comments

  1. Alberto Campos dice:

    Gracias por compartir tan buenas reflexiones… Gran tarea tenemos por delante y si decimos ser apóstoles hay que ir por nuestros hermanos que se han enfriado..
    Saludos desde El Salvador

  2. Lamberto Diaz Ramirez dice:

    Muy buena reflexion con los hermanos retirados de la iglesia y que despues encuentran el camino de Dios nuestro Señor.

  3. Mary dice:

    Vivi cursillos siendo laica comprometida externamente pues no comulgo mucho con lasos feligreses internos que dan testimonio contrario a lo que predican y me topé con la coordinadora que si respiraba daba santo y seña de mi suspiro cuando uno tiene hambre y sed de Dios y no cree en el testimonio que dan muchos llamarse católicos es Dios quien nos indica cómo seguirlo y cursillos no fue la excepción me encontré hasta quien de fariseo no me bajo y cosa por el
    Estilo nunca aprendieron a escuchar que habemos G feligreses que si trabajamos en servicio a Dios y nos creen individuales y de soberbios no nos bajan, pero quién sabe hincarse ante la Sta Eucaristia sabemos dónde y cómo servirle a nuestro Señor y al expresarlo muchos dicen que uno nace en cursillos y eso es falso

  4. Ma del Rosario Herrera dice:

    Gracias por compartir estas Vivencias son muy importantes compartirlas pues nos enseñan a meditar y valorar más nuestra vivencia de nuestro cursillo. DE COLORES

  5. Roberto Matías Nolasco dice:

    Definitivamente hay mucho que dar a todos nuestros hermanos alejados…quienes aun no han vivido el triple encuentro y a quienes lo han vivido pero no perseveran por la situacion particular….pero sin lugar a duda…esa tarea sera para nosotros un compromiso por continuar con nuestro tripie individual…..nuestro deso apostolico….nuestro amor a Cristo…a mi projimo… la iglesia

  6. CECILIA PAREDES MENDEZ dice:

    Tu que crees que deba hacer tengo un hijo de 24 años lo invite al cursillo por lo que sea no se pudo. Ayer me dijo algo que me preocupa si me compras un aifon de esos de ultima generación voy a misa y hasta me confieso le dige si pero tienes que estudiar el catecismo en el sacramento de rencosiliacion para que lo hagas muy bien y como vas a ir al sacramento de Eucaristía también debes ir muy bien preparado pues estoy pagándote tu salvasion y creo que lo debes hacer muy bien. En algún momento siento preocupación y me pregunto hago bien o hago mal me preocupa porque aveces siento que lo pierdo para DIOS Y SIEMPRE TERMINO DICIENDO ¡HÁGASE SEÑOR TU VOLUNTAD!.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *